sábado, 7 de abril de 2012

EL ESCANDALO BOUDOU YA CRUZO LOS ANDES



El respaldo político más elocuente que Cristina Kirchner le viene ofreciendo a Amado Boudou no es verbal sino administrativo.
A pesar de estar en el centro de un huracán de sospechas, que incluyen la de lavado de dinero, la ex Ciccone sigue siendo la imprenta preferida del Banco Central para la fabricación de papel moneda.
Esa predilección está generando ruidos internacionales. Hace dos años, el Banco Central decidió encomendar la confección de billetes de dos pesos a una unión transitoria entre Casa de Moneda y Casa de Moneda de Chile.
El papel y las matrices fueron enviadas a Santiago, pero la orden de compra comenzó a demorarse. Los materiales se exportaron con un permiso temporario, que vence en una semana. Sin la autorización del Central, Casa de Moneda de Chile deberá devolverlos.
Cuando se interroga a funcionarios del Banco por qué se suspendería aquel encargo, aparece un problema de precios. Sugieren que los colegas chilenos cobrarían por su trabajo mucho menos que Ciccone. Una comparación indeseable.

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