Los valijeros de Boudou tendrían 15 millones de dólares pero no encontrarían jueces que los acepten

Hace varios meses venimos señalando que los defensores de Amado Boudou Darío Richarte y Diego Pirota, que son poco respetados en la profesión por su escaso nivel en el derecho procesal penal, pero a los que todos consideran como eficientes “valijeros” en resonados casos como el sobreseimiento del ex presidente del OCCOVI y compañero de viajes de Antonini Wilson, Claudio Uberti.
También recientemente consiguieron apartar al juez federal Claudio Bonadío de una causa contra Alfredo Scoccimarro y Juan Manuel Abal Medina, fallo que ahora la Cámara Federal cuestionó severamente.
Pero volviendo al caso Boudou, hace meses dijimos que habría 15 millones de dólares disponibles para jueces y fiscales que zafen al vicepresidente del caso Ciccone.
Sin embargo, el principal problema para que esta operación prospere es lo que dijo el martes por televisión la Diputada Diana Conti, quien se sinceró sin indirectas, afirmando que los magistrados federales les dicen “no podemos hacer nada, esperen que saquen el tema de la tapa de Clarín y La Nación“.
De ahí que todo el gobierno y la mismísima presidente, en la cadena oficial de ayer, en la que se refirió a los jubilados, volviera a atacar a los matutinos porteños.
No sabemos en qué instancias están dispuestos a aceptar el regalo cristinista que portarían Richarte y Pirota. Lo cierto es que el caso adquirió notoriedad pública y después de la catarsis de Jorge Lanata y la inmensa repercusión en las redes sociales, una recusación o nulidad que se acepte podría disparar un gran cacerolazo al cual el cristinismo le tiene temor.
Postergar es lo importante
Ayer se supo que los abogados defensores del vice presentaron ante el juez Ariel Lijo un recurso de nulidad para que redacte una nueva citación a declaración indagatoria y en caso que el juez la rechace será la sala I de la Cámara Federal la que deba decidir sobre la cuestión.Este recurso de nulidad no es nada descabellado, ya que según la opinión de varios abogados penalistas consultados, esa citación puede ser considerada un prejuzgamiento, aunque la mayoría de la cátedra opina que está bien hecha.
Pero es para tener en cuenta el antecedente de Semana Santa del 2012, cuando Boudou, en una conferencia de prensa, volteó al procurador general Esteban Righi y al juez y el fiscal de la causa, Daniel Rafecas y Carlos Rívolo.
Hoy ya son pocos los camaristas federales o de casación que se animan a protagonizar un escándalo político.
La sala I de la Cámara Federal tiene también en sus manos la situación procesal de Mauricio Macri en la causa de las escuchas ilegales, a partir de que el juez Sebastián Casanello lo dejó fuera del juicio oral, lo que fue apelado por el fiscal Jorge di Lello, el mismo del caso Ciccone.
Fuentes de Comodoro Py sostienen que Macri es el rehén que tiene el gobierno en esa sala de la Cámara Federal y que, si no sale bien parado Boudou, no habrá una resolución satisfactoria para el jefe del PRO.
Así el gobierno podrá decir que si Macri está procesado y no renuncia Boudou tampoco lo debe hacer.
O sea que estamos en presencia de un empate técnico donde la presidente y los abogados defensores del vicepresidente siguen batallando para demorar todo lo posible el procesamiento al vicepresidente.
O conseguir al menos una falta de mérito o un cambio de juez para empezar todo de nuevo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario