domingo, 6 de septiembre de 2015


"Peligro, zona liberada.": así advierten los carteles que pegaron vecinos de Mendoza

Es el barrio residencial Belgrano, a 10 minutos de la Capital; están cansados de las entraderas y asaltos violentos en las calles; crecen los robos en la provincia
Por   | Para LA NACION


MENDOZA.- "Autos y personas. Peligro. Robos. Zona liberada", sorprende un cartel vial, que fue tapado por el cansancio vecinal. Son mendocinos testigos y víctimas de la delincuencia, hartos de esperar respuestas concretas de las autoridades.
Así, un grupo de familias del ex barrio Belgrano en el corazón de Godoy Cruz, en las inmediaciones de la reconocida avenida San Martín Sur, a diez minutos de esta capital, decidieron poner manos a la obra ante la falta de respuesta oficial y empapelar letreros viales, postes y paredes con una clara consigna: advertir que viven desprotegidos y que cualquiera que allí se detenga por unas horas puede ser presa de los ladrones, sobre todo cuando baja el sol y empieza a subir el volumen de la música de los locales bailables.
Vivimos aterrados y por las noches, por las ventanas de nuestras casas, vemos el horror del accionar delictual. A todos los vecinos ya nos han robado, pero todos los fines de semana vemos y sentimos cómo explotan los vidrios de los autos que estacionan los jóvenes que van a bailar. Somos testigos impotentes, que nada podemos hacer porque nadie nos escucha. Estamos cansados de presenciar cómo roban descaradamente", expresó indignada a LA NACION Susana Curiel , de 57 años, una de las vecinas de la zona, quien asegura haber sufrido hechos delictivos extremos.
En Mendoza, los asaltos, sobre todo a mano armada, están a la orden del día. A diferencia de los homicidios, que comenzaron a mermar en los últimos meses, después de un 2014 récord en crímenes, con 160 homicidios, los robos agravados siguen el camino ascendente, ya sea en las zonas residenciales como en las áreas urbanas, donde las entraderas son moneda corriente, y los vecinos también se las suelen ingeniar, hasta con sus bolsillos, para poder hacerle frente a la inseguridad (ver recuadro aparte).
Así las cosas, en la provincia del oeste argentino, la preocupación ciudadana no se detiene frente al avance de los malvivientes. En lo que va del año se produjeron más de 10.000 robos agravados, lo que representa un 10 por ciento más que en el mismo período del 2014, mientras que los robos simples se mantienen igual que el año pasado, en el orden de las 17.000 denuncias en toda la provincia, según datos del Ministerio Público a los que tuvo acceso LA NACION.
De esta manera, los creativos y llamativos carteles con la leyenda "Autos y personas. Peligro. Robos. Zona liberada" se han convertido en un grito de auxilio ante las autoridades que no responden pero también un llamado de atención a quienes circulan por la zona para advertirlos de que son potenciales víctimas del hampa. En definitiva, este pequeño y residencial barrio es un fiel testigo de lo que sucede en toda la provincia.
"Estamos desprotegidos y cansados de que nadie nos escuche. Trabajamos toda una vida, con mucho esfuerzo para tener nuestras cosas, y vemos que los delincuentes siguen actuando con total impunidad. Todo empeora", se quejó Fabiana Indragoli, otra vecina godoycruceña, madre de dos adolescentes, y recordó un ataque que sufrió su marido, a quien no sólo le robaron la camioneta sino que sufrió un duro golpe en la cabeza.
Los vecinos aseguran que dan aviso a la policía, pero que la fuerza de seguridad no asiste al lugar.
"Hemos presenciado hechos con los vecinos y nos hemos comunicado de inmediato. Todos llamamos al 911 y nadie aparece. Nunca han venido, es vergonzoso", sostuvo Indragoliy, contó, que días atrás, después de que se conocieran sus reclamos por la televisión local, tuvieron un policía en la zona "dos o tres días", quienes les recomendaron contratar seguridad privada.
"Tuvo que venir Canal 9 Televida para que alguien apareciera, pero duró muy poco la preocupación oficial. La realidad es que nadie nos tiene en cuenta y estamos viviendo en una zona liberada, temiendo que les pase algo a nuestros hijos. Pagamos nuestros impuestos y quieren que paguemos también la protección que el Estado debe darnos", afirmó a LA NACION Marisa Romero, de 31 años, otra vecina del barrio, madre de tres niñas, a quien hace un mes le "arrancaron" la reja de la habitación de una de las hijas para robarle un televisor LED de 42 pulgadas.
Todos coinciden en que conocen a algunos de los autores de los hechos delictivos y que suelen ser menores de edad de los alrededores, pero que también por las noches llegan personas de otras zonas de la provincia para cometer los ilícitos, aprovechando que cientos de automovilistas utilizan las calles aledañas a la concurrida avenida San Martín Sur, hoy conocida como "zona gourmet", para estacionar sus coches.
Desde el Ministerio de Seguridad, se limitaron a decir que están al tanto de la queja vecinal y que trabajan para optimizar la asistencia a los pobladores con más policías y móviles.

ESPERANDO RESPUESTAS

Los vecinos no sólo esperan respuestas concretas a sus reclamos de seguridad, sino que presentarán en los próximos días, para lo que ahora están reuniendo firmas, una carta a la Municipalidad de Godoy Cruz y otra al electo gobernador Alfredo Cornejo.
La gente les exigirán que se dé marcha atrás con la habilitación de los locales nocturnos o discos y que sólo se permita que la conocida área comercial mantenga clientela en el sector de gastronomía, evitando así que haya movimientos a altas horas de la madrugada, tal como ocurrió en áreas residenciales clave de la ciudad de Mendoza, por decisión del fallecido intendente e histórico dirigente radical, Víctor Fayad..

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