Lacalle Pou calificó a Cristina de “desequilibrada”
El joven candidato a presidente del Partido Blanco tiene 41 años como Massa.
Gran sorpresa hubo ayer en las elecciones internas abiertas de la República Oriental del Uruguay, donde votó cerca del 40% del electorado y el batacazo lo dio Luis Lacalle Pou, de 41 años, hijo del ex presidente Blanco Luis Lacalle, derrotando inesperadamente al senador Jorge Larrañaga, que era el favorito. Pero el joven político desacartonado le ganó con el 55% de los votos. El candidato nacionalista, que tiene la misma edad que Sergio Massa, desplegó una campaña publicitaria moderna pero con mucho contenido político, a tal punto que dijo durante la misma que Cristina Fernández era una “desequilibrada” y que el presidente José Mujica desarrollaba una política de sumisión al gobierno argentino. Lacalle Pou deberá enfrentarse en octubre próximo al ex presidente Tabaré Vázquez, del Frente Amplio, y a Pedro Bordaberry, del Partido Colorado, y todo parece indicar que seguirá centrando su campaña en la supuesta “agresión argentina a los puertos uruguayos” y la negativa del cristinismo de acercarse a la Unión Europea desde el Mercosur.
El giro uruguayo
El nuevo líder blanco, al igual que Sergio Massa, es un político desacartonado y, como dijimos, se basa en una campaña publicitaria moderna aunque más agresiva que el tigrense. Pero tienen en común que pertenecen al centro político y que en Uruguay gobierna una coalición de izquierda sensata y de conducta plenamente democrática, que respeta estrictamente la libertad de expresión, a diferencia del falso progresismo del cristinismo, que lleva una política de confrontación con los medios de comunicación, a los que les adjudica todos los males del país. Esto, además de acusarlos de anti-argentinos, como le dijo Axel Kicillof a una periodista de Clarín.
Tabaré Vázquez, en cambio, dijo que su ministro de economía será Danilo Astori, actual vicepresidente uruguayo, un economista moderado promotor de que el Uruguay sea investment grade, es decir, la categoría más alta de inversión. El gobierno del Frente Amplio no impone ningún tipo de retención a las exportaciones y tiene excelentes relaciones con los empresarios, sean industriales o del campo. El problema para nuestra presidente es que el joven político hará una campaña que mantendrá las reformas del gobierno del Frente Amplio pero tendrá su eje en atacarla con su calificación de “desequilibrada”, para así atacar a Pepe Mujica por tolerar todos los desplantes de ella y su negativa de licitar el dragado del Río de la Plata, una obra largamente ansiada por los uruguayos. Lacalle Pou cuenta con serias chances de ganar, ya que tiene una intención de voto de más del 30%, mientras que Tabaré bajó al 45% y habrá entonces ballotage. Es un serio problema para el gobierno argentino que a las criticas de la oposición se les sumaran las criticas de todos los candidatos uruguayos. Ayer, Lucia Topolansky, esposa de Mujica y presidente del Senado uruguayo, dijo: “mi marido y yo no robamos un peso”, sumándose a lo que dijo el presidente uruguayo en su gira triunfal por los Estados Unidos. Allí también señaló que en Uruguay no cobraban coimas (una indirecta para el gobierno argentino). O sea que la corrupción del cristinismo será tema clave de campaña en la elección presidencial uruguaya.


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