sábado, 7 de junio de 2014


Argentina absurda. Cuchas policiales a 16 mil dólares… el pichicho ya no podrá decir que vida de perros


junio 7, 2014
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cucha
Chalecos antibalas vencidas, poca munición, salarios grandes… pero las cuchas valdrían 16 mil dólares cada una y las construirá una naviera.
Mientras el diputado Kunkel amenaza al juez Lijo… “sino hace las cosas correctamente tendrá el Consejo de la Magistratura”, Boudou quiere manejar el tiempo del Juez adelantando los tiempos procesales que antes nunca le interesaron y Teresa Parodi crea y anuncia una “Secretaría de Pensamiento Nacional” (interesante… ¿nos dirán cual es y como debemos pensar?), mientras todo esto sucede, la corrupción abruma a una sociedad que tiene que ver como le explican que puede haberse contratado a un ASTILLERO para construir 105 CUCHAS a un precio de casi 16 MIL DÓLARES CADA UNA.

Pero nadie lo explica, los documentos prueban que esto sucede pero pasa desapercibido. Una cucha sale más de 3 mil dólares MÁS que una vivienda de 2 dormitorios, cocina, living y un baño que se puede contratar por Internet con una más de las famosas marcas de construcción por módulos de viviendas. No serán de lujo…, pero por Dios, tampoco son cuchas. La información primera salió por una Web “Eliminando Variables”, está documentada y luego rebotó por diarios nacionales e internacionales. 

Nadie la desmintió. Ni el Gobierno, ni el astillero Tandanor (ahora devenido en especialista en construcción de cuchas) ni la autoridad firmante de la Policía Federal.

Pero ¿cuanto vale una cucha grande? En Internet el precio varía entre los 800 pesos y la más cara llega a los 3000 pesos o sea 369 dólares al cambio oficial. Esta última es de origen israelí y es climatizada y aislante. Luego, podrá encontrarse alguna cucha de alguna estrella de Hollywood que ordenó hacerle al pichicho una réplica de su propia casa, hasta con columnas de mármol y gastó cerca de 50 mil dólares. Pero esa cucha para el pichicho tiene dos plantas, cuatro balcones escalera, mármol, aire acondicionado frío calor y la construyó un Ingeniero. Convengamos que no es cuchita.

Pero que dice la publicación, lo que a su vez puede observarse en los documentos aportados por los periodistas José Stella e Ignacio Montes de Oca:

En octubre del 2013 Tandanor y la Policía Federal Argentina firmaron un convenio, ratificado por la contratación directa 21/2013 (sin expediente), para “el mantenimiento y reparación de 105 caniles”, por la millonaria cifra de $ 13.362.552,72, o bien US$ 1.653.781, según la cotización del dólar oficial el lunes 26 de mayo del 2014.

Los caniles

Según deriva del contrato, cada canil tuvo un costo de “refacción y readecuación” de $ 127.262, o 15.750 dólares al valor dólar oficial de $ 8.08.

El contrato, fue rubricado tanto por el presidente de Tandanor, Mario Nallib Fadel, como por el responsable de la Policía Federal, el comisario general Román Argentino Di Santoespecificaba que la superficie total a reparar era de 1.360 m2, es decir, un promedio de 12.95 metros cuadrados por cada canil. Por lo tanto se deduce que el valor de metro cuadrado reparado era de $10.024, o 1.240 dólares oficiales.

De acuerdo a la Cámara Argentina de la Construcción, en la ciudad de Buenos Aires se necesitan unos $8.288 para construir cada metro cuadrado de vivienda. Al cambio oficial, equivale a unos 1.149 dólares. Ese costo es inferior al que demanda el contrato de reparación entre Tandanor y la policía, con el agravante que se trata de un acuerdo entre instituciones del Estado, lo cual debiera abaratar los valores finales por tratarse de entes que no tienen el lucro empresarial como objetivo.

¿En qué consisten estas verdaderas jaulas de oro para los perros adiestrados de la Policía?. 

Pues bien, los muros debían ser de hormigón armado fabricados con moldes mano portables, de “una calidad de materiales que asegure el estado de servicio de la construcción prácticamente sin mantenimiento edilicio posterior, una resistencia estructural de valores muy superiores a los necesarios para soportar las solicitaciones de servicio, fallas de terreno o exposición al medioambiente”.

En las especificaciones particulares, se exigía que cada unidad de 12.95 metros tengo una platea semi elástica de hormigón armada, de 15 cm de espesor, con una estructura también con tabiques de hormigón armado con vigas metálicas reticuladas. Los cerramientos también debían ser de hormigón armado, con “toda la herrería necesaria para cumplir con los requerimientos de seguridad y cierre de cada canil”.

La cubierta de cada canil debía ser de chapa zincada de onda sinusoidal, vinculada por medio de vigas “C”, y que no debía aislar térmicamente. Es decir, paredes de cemento reforzado y techo de chapa. Cada jaula, además, debía tener “instalación de desagües cloacales y pluviales” de primera marca. El agua fría debía ser con cañerías y accesorios de prolipropileno homopolímero Saladillo H3 o similar, también de primera marca.

Por supuesto que cada uno de los caniles debía tener instalación eléctrica, todas con caños plásticos corrugados ignífugos, de primer nivel. Los revestimientos debían ser de “cerámica de primera marca, con junta tornada y empastinado”. La pintura elegida fue del tipo epoxi.

Según anexos a la documentación, en el apartado “cómputo estimado de materiales”, se precisaría unos 9.054 metros cuadrados de hierro 4.2 mm cada 15 cm, de 5m x 2m, unos 609 metros de techo de capa, 1.415 litros de laca para pisos y 7.574 metros cuadrados de cerámicos.

En la cláusula octava, se estipulaba que de no cumplir en tiempo y forma, Tandanor debía abonar una cifra equivalente al 2 por mil diarios del monto total del contrato por atraso injustificado. Y aclaraba que cuando el conjunto de multas superara el 10 por ciento del monto contractual, la PFA quedaba “facultada para rescindir el contrato sin más causas”.

En resumen. Ojalá se rescinda el contrato porque esto es una locura en la que no vale la pena indicar todo lo que se podría hacer con ese dinero en lugar de construir cuchas de casi 16 mil dólares. Y si no hagamos una pregunta o hagan una pregunta a cualquier constructor local ¿Qué utilidad le puede quedar si construye esas cuchas a un precio unitario de 15 mil 600 dólares?

Situaciones como esta ofenden por lo arbitrario, lo absurdo y lo profundamente inmoral. Aún cuando se pudiera gastar ese dinero en cuchas de luxe, no toleran el más mínimo análisis sobre las prioridades de la República y de la propia policía. Policía que, por otra parte, carece de equipamiento, tiene chalecos antibala vencidos, no tienen munición para prácticas de tiro y en la que muchos de sus cuadros no tienen vivienda.
Rodolfo Florido
que cara la cucha-1que cara la cucha-2que cara la cucha-3Contratacion Directa 21-2013

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