martes, 25 de enero de 2011

PRUEBA DE LA NARCOPOLITICA EN FORMOSA - II PARTE

EL CONCEJAL

A Héctor Hugo Palma sus amigos le dicen Palmita. Hasta el hallazgo, el ahora de-tenido viajaba de un lugar a otro vendiendo libros y dedicaba la mayoría del tiempo a su segunda pasión: la política. De la mano del intendente local, Roque Zarza, Palmitase ganó un puesto como concejal en la pequeña localidad de cuatro mil habitantes. Ambos son considerados como incondicionales del gobernador Gildo Insfrán. “La noticia de que está involucrado sorprendió porque hacía una vida austera. Andaba en una camioneta Partner de carga y tenía ese campo de 450 hectáreas. No se le conocía otra riqueza”, contó un vecino de la zona. “Ahora hay rumo-res de que le pagaba el sueldo a varios, y muchos peones de Palmita, están relacionados con el FPP (Frente Popular Paraguayo). Había traído gente de las comunidades de acá cerca para hacer la pista”, agregó. En rigor, el campo donde está la pista no era suyo sino de su abuela, que en los últimos años fue desplaza-da del campo y se convirtió en una especie de linyera que deambulaba por el pueblo, hasta que los propios vecinos la rescataron.
El jueves pasado se supo que el concejal, su hermano y uno de sus primos fueron detenidos en una localidad del interior de Corrientes, a cien kilómetros de la capi-tal. Desde allí Palma se había comunicado varias veces con sus allegados y con sus abogados de Corrientes y de Formosa. Recién se enteró que sus conversaciones estaban siendo monitoreadas cuando la Gendarmería lo encontró.

La noticia trascendió el jueves, cuando Palmita se negó a declarar frente el juez de la causa. En los medios locales se especula con que su defensa va a decir que la pista estaba pensada para carreras de caballos, y que el edil no sabía que allí so-lían aterrizar aviones. Por lo bajo, los allegados al detenido se hicieron correr el rumor de que si lo dejaban solo, Palmita podría hablar y desatar una crisis aún más grave. “Ni siquiera juntamos el valor de una camioneta 4x4 para pagarle a los abogados”, se quejan sus amigos.

El detenido, mientras tanto, sigue cobrando su sueldo como concejal. “Tenemos elementos para suspenderlo mientras dure la investigación, estamos en receso hasta marzo”, dijo el concejal Diego Dos Santos, el único opositor de la localidad. “Yo pedí una sesión extraordinaria y el intendente nunca respondió”, se quejó. No es muy difícil reunir a todo el concejo: son cuatro ediles y uno de ellos está preso.

El gobernador Insfrán está en el poder desde 1987. Primero fue vicegobernador de Vicente Joga, su mentor político. En 1995 se consagró gobernador y desde entonces fue reelegido de forma indefinida. No es la primera vez que dirigentes ligados a su gobierno quedan implicados en casos de narcotráfico.

El primer escándalo que unió narcotráfico y política en su provincia es de 2002. A finales de ese año la policía secuestró una camioneta con 270 kilos de marihuana. Adentro iban dos hombres que trabajaban para un diputado provincial oficialista. Por el caso fueron condenados los dos chóferes –uno de ellos recibió la pena de seis años- y el jefe político de ambos salió indemne.

Varios casos similares terminaron con causas cerradas, pero las sospechas nunca dejan de colarse en la vida política local. En el conflicto de los qom de la comunidad La Primavera con una familia de la zona, varias fuentes hablaron de la existencia de una pista de aterrizaje clandestina que frenaba cualquier posibilidad de atender los reclamos indígenas. Félix Díaz, el cacique de la comunidad que encabeza una protesta en Buenos Aires, evitó hablar del tema. “Se tiene que encargar la Justicia. No puede ser que nosotros tengamos que arriesgar nuestra integridad física hablando del asunto”, dijo Díaz.
Los vuelos clandestinos y el tráfico por tierra a través de la frontera con Paraguay son parte de la vida cotidiana en la región. “La zona crítica está entre Pozo de Tigre y Estanislao del Campo. Generalmente, aterrizan en esos lugares. También hay pistas en el Chaco y el norte de Santa Fe. Antes venían desde Paraguay y cruzaban la frontera con cigarrillos y contrabando de todo tipo. Luego empezó a llegar marihuana. Y ahora esto. Nunca vimos tanta cantidad de cocaína en la zona”, dijo una fuente de una fuerza de seguridad, que pidió mantener el anonimato.

Desde el año pasado los cielos de la región son monitoreados por un radar insta-lado en Resistencia, provincia de Chaco. Tiene un alcance de 400 kilómetros a la redonda, pero en determinadas zonas los aviones pueden pasar desapercibidos. Los investigadores creen que en el caso de los 701 kilos pasó algo así.

“El radar que tenemos detecta cualquier tipo de vuelo, emita señal o no. Pero a esa distancia, si vuela muy bajo no hay posibilidad de hacerlo”, explicó a Miradas al Sur el Comodoro Nelson Barrionuevo, jefe del Centro de Vigilancia Aeroespacial de Resistencia. “El de Posadas todavía no funciona. Posteriormente se va colocar una línea de radares en toda la frontera y va a ser imposible esquivarlos”, dijo.

Mientras tanto, los investigadores tienen sus oídos puestos en algo mucho más grave: en que el concejal detenido se sienta abandonado por los suyos y cuente todo lo que sabe. Hay que destacar que Palmita
había realizado varias visitas a su amigo "el cocalero" Evo Morales.

Es indudable que los vínculos entre la guerrilla revolucionaria, el narcotráfico y funcionarios del gobierno, traerá aparejado consecuencias muy graves para el país. Se dice que decenas de pelotones de boinas verdes yankee´s, estarían operando en el norte de Paraguay, observando y controlando entradas y salidas de guerrilleros y traficantes. Lo mismo estaría haciendo unidades elite de las FF.AA. de Brasil.

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